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Barcelona, 29 Mayo 1937
No 2
Boletín Interior
ÓRGANO DE DISCUSIÓN PARA EL II CONGRESO
DEL
COMITÉ LOCAL DE BARCELONA
DEL
PARTIDO OBRERO DE UNIFICACIÓN MARXISTA
CONTRATESIS MILITAR
para el II Congreso del POUM que presenta la célula 134, Distrito VIII, de Barcelona
La tesis militar presentada por la ponencia del Comité Politico-Militar de la Division " Lenin ", tiene una concepción tan reducida, por no decir nula, de la organizacion democratica de las unidades de combatientes, que con ello se llega a comprender que, habiendo sido nuestro Partido el en que ha habido mayor numero de militantes obreros que han dado pruebas de sacrificio y de heroicidad, nuestras consignas, fundamentales de todo partido marxista revolucionario, no se hayan visto plasmadas en la realidad.
El diferenciar en tan gran manera la organización, dentro las unidades controladas por nosotros y las no controladas, es situarse en la concepción pequeno-burguesa, de que la clase obrera, no esta preparada para vivir una democracia dentro de su misma clase, pues no otra cosa es indicar que en nuestras unidades las células solo tienen una misión administrativa, cuando es a la inversa, ya que la célula es el organismo vivo donde los militantes ejercen su critica, con el objeto de mejorar, en todo momento, las posiciones teoricas, cuando se cree de buena fe que éstas, están equivocadas o desacertadas, y, como en todos los casos, dichas posiciones son interpretadas y aplicadas por militantes de base o de dirección, es justo que se crea, en la efectividad o nulidad de la actuación de un Comité Superior por la composición del mismo, y como consecuencia, no puede negarse a las células, el que elias puedan elegir los Comités, que son los ejecutores de la linea política del Partido.
Nuestro Partido lanzó la consigna de Asamblea de Comités o Consejos de obreros, campesinos y combatientes, y en el lugar en que podíamos demostrar, prácticamente incluso, que nuestras consignas son justas, y por tanto, necesarias a los intereses de la clase obrera, vemos que estos Comités no se constituyeron ni se han constituido, precisamente donde, de haberlo hecho, hubiera tenido como consecuencia el que se hubiesen creado en todo el frente, y, teniendo en cuenta las relaciones existentes entre el frente y la retaguardia, esta consigna se hubiera extendido con una rapidez adecuada a las ansias revolucionarias que vivia la clase trabajadora. La afirmación de que al constituirse los Comités en nuestras unidades, se habrían estos extendido, no es una suposición utópica, sino basada en hechos concretos, demostrándolo el ejemplo vivo del 19 de julio, en que surgieron, podríamos decir espontáneamente, los Comités Antifascistas, porque representaban la necesidad histórica que en cada movimiento revolucionario tienen que crearse sus mismos órganos de dirección, que pueden llegar a ser, incluso, los órganos de poder, si existe un Partido que los guie y que con su influencia sobre las masas, haga que vean en él la fuerza motriz capaz de llevarlas a la victoria.
Y es esta misma clase obrera, la que habiendo constituido los Comités, como garantía de la revolución en la retaguardia, salió a los frentes a luchar y vencer al fascismo, encontrándose con direcciones equivocadas que tenía que aceptar, sin que pudiera hacer sentir su criterio y sus consideraciones, por no existir en todo el frente, órganos de democracia revolucionaria, lo que motivaba la diferenciación entre la dirección y la base, hecho que desorganizaba completamente la eficacia y el valor combativo de las milicias, y las preparaba, consciente o inconscientemente para que en la transformación de las mismas en ejércitos regulares, no se encontraran en ellas obstáculos insuperables.
Llegada esta transformación, y en lugar de subsanar errores pasados, admitiendo sus experiencias, procurando dotar a este ejercito de una verdadera organización democrática, incluso con un auténtico interés de Partido, en vistas a que, llegado el día de la militarización de estas unidades, si se perdía su dirección militar, se conservara el control político de las mismas, se continua en los anteriores errores, incluso aumentados. Tal es buscar diferenciaciones entre unidades que conviven en el mismo frente, hecho bastante insólito si tomamos experiencias como la vivida en la revolución rusa, antes y después de la toma del poder, en la que los bolcheviques lanzaban la consigna de todo el poder a los soviets, sin que hiciesen constar nunca que solamente debían constituirse estos soviets en los lugares no controlados por los bolcheviques. Por lo tanto, nuestro Partido, que es un Partido marxista leninista, al lanzar la consigna de órganos de insurrección, que pueden llegar a ser de poder, no puede hacer distinciones sobre dónde deben constituirse, ya que la unica distinción posible es donde no exista clase obrera.
No es concebible que pueda creerse en la creación de Comités en unidades no controladas por nosotros, gracias a labor continua y sistemática de nuestros militantes, ya que éstos nunca podrán llevarla a la práctica, pues se encontrarán con la hostilidad de la masa, que con razón, verá en ellos unos maniobreros a las órdenes de un Partido que no aplica sus consignas, y pretende influenciar otras unidades para utilizarlas como campo de experimentación de doctrinas que sus mismos creadores se sienten incapaces de aplicarse.
Teniendo en cuenta características peculiares en diferentes armas y frentes, deben existir pequeñas diferenciaciones en unas unidades u otras, pero, en líneas generales, la posición tiene que ser la misma, o sea, la de constituir Comités o Consejos de combatientes. Esto posición cuenta con las mayores simpatías entre la clase obrera, en contra de la enemistad de los partidos contrarrevolucionarios de la pequeña burguesía de los epígonos del marxismo, que están a la derecha de la derecha de los reformistas.
1.— En todas las unidades militares se constituirán células, procurando evitar que en unas unidades haya muchos militantes y en otras muy pocos, lo que restaría eficacia al trabajo de proselitismo.
2.— Las células se compondrán de un máximo de quince miembros y de un mínimo de cinco. Estos números podrán alterarse en determinados casos, por ejemplo, para evitar que por uno o dos compañeros más, tuviera que constituirse otra célula dentro la misma unidad, o que, por no llegar a cinco, no pudiera constituirse.
3.— Las células tendrán un Jefe de Célula, que será el Secretario Político y un Secretario de Administración, procu-
Object Description
| Rating | |
| Archive collection | Publications from the archive of Hugo Dewar |
| Archive folder | Internal Bulletin of Partido Obrero de Unificacion Marxista [Workers Party of Marxist Unification] |
| Document reference | 206/3/5/2/2 |
| Document title | Boletín interior. No. 2 |
| Issuing organisation | Partido Obrero de Unificación Marxista. Comité local de Barcelona |
| Language | Spanish |
| Document date | 29 May 1937 |
| Image number | DE02-02-001 |
| Date | 1937-05-29 |